
Pablo Pérez García, Álvaro Villegas Núñez y Marta Orduna Cortillas
Ingeniero de Telecomunicación. Lead Scientist en Nokia XRLab / Ingeniero de Telecomunicación. Director de Nokia XRLab / Ingeniera de Telecomunicación. Investigadora y coordinadora técnica de INCLUVERSO 5G. Miembro del Grupo de Trabajo de Jóvenes del COIT.
Cómo demostrar que el Realverso puede mejorar la vida real de las personas
En octubre de 2021, Mark Zuckerberg presentó la nueva estrategia para su empresa, que pasó de llamarse Facebook a Meta. Aquella presentación orbitaba en torno al concepto de Metaverso: un espacio digital donde las personas podrían reunirse, hablar e interactuar representadas por avatares personalizables. Esta visión impulsó la investigación sobre el uso de tecnologías inmersivas en ámbitos personales, sociales y profesionales.
Con perspectiva, el Metaverso parece haber sido la última fiebre de las tecnologías de Realidad eXtendida (XR). Su potencial es evidente, pero nunca llegó a materializarse. No ha sido la primera vez que la realidad virtual o la realidad mixta se presentan como la pantalla que reemplazará a los dispositivos personales, primero ordenadores y luego móviles. La llegada de las Oculus Rift DK1 en 2013 ya anticipaba esta posibilidad.
En 2017, en mitad de esa ola, Nokia decidió abrir un centro de investigación en Madrid, dentro de los Laboratorios Bell, para explorar la transmisión extremo a extremo de contenidos de realidad virtual y aumentada. Ya se contemplaba que el vídeo inmersivo, producido profesionalmente, podría convertirse en el nuevo formato de entretenimiento, como mostraba la cámara 360 de alta gama OZO de Nokia.
Al diseñar la estrategia de investigación para nuestro Grupo del laboratorio de realidad extendida de Nokia, decidimos enfocarnos en cómo las tecnologías XR pueden conectar a las personas, convirtiéndolas en un medio de comunicación humano. Nuestro objetivo es que, al ponerte unas gafas de realidad virtual puedas teletransportarte a otro lugar y relacionarte con personas allí presentes, con la sensación de estar realmente en ese entorno. Para una experiencia más realista es esencial ver también tu propio cuerpo y algunos objetos de tu entorno integrados en la experiencia inmersiva.
A esta nueva realidad, compuesta por fragmentos del mundo físico capturados y transmitidos en tiempo real, la denominamos Realidad Distribuida. Y al uso de esta tecnología para visitar otros lugares reales y conectar con personas reales, lo llamamos Realverso. El núcleo de nuestra investigación es el Realverso, mientras que la Realidad Distribuida es el concepto que lo hace posible.
En el camino hacia su implementación, hemos desarrollado prototipos basados en tecnología inmersiva. Entre ellos, destaca Snowl, un prototipo con vídeo 360 combinado con tecnología que permite ver tu propio cuerpo en tiempo real, capturado con una cámara egocéntrica integrada en las gafas.
Siempre hemos evaluado estos avances con potenciales usuarios. Sin embargo, hemos identificado un patrón: aunque las personas que prueban la tecnología quedan impresionadas (el llamado efecto Wow), cuando intentamos integrarla en su día a día encontramos resistencia o rechazo.
Esta barrera es clave para entender por qué la tecnología XR aún no ha logrado una adopción masiva. A nivel técnico, los dispositivos actuales son extraordinarios. Las Apple Vision Pro, por ejemplo, son muy superiores al primer iPhone. Sin embargo, su adopción no ha cumplido expectativas. ¿Por qué? Detectamos dos razones principales.
Primero, el efecto Wow dificulta que los desarrolladores reciban críticas constructivas que orienten el desarrollo futuro. En segundo lugar, se trata de una tecnología orientada a usuarios tecnológicamente avanzados que requiere una curva de aprendizaje elevada para su adopción generalizada.
Con la perspectiva que da una ciertadistancia, parece que el Metaverso no fue más que la última fiebre de las tecnologías de Realidad eXtendida (XR)
Para afrontar estos desafíos, en 2021 reorientamos nuestra estrategia: decidimos adoptar un enfoque de diseño inclusivo. Comenzamos a colaborar con la Fundación Juan XXIII Roncalli, dedicada a la inclusión sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad psicosocial, e iniciamos un nuevo enfoque en nuestro desarrollo.
Diseñamos la tecnología de modo que sea accesible desde el principio, permitiendo su uso por personas con discapacidad intelectual. Esta estrategia nos obliga a simplificar las aplicaciones y sus interfaces, lo que nos permite detectar de forma rápida las dificultades que surgirán en el uso cotidiano. Además, la transparencia de los usuarios en sus comentarios es clave para mejorar los desarrollos.
De esta visión nace el proyecto Incluverso 5G, con tres objetivos claros:
- Desarrollar una tecnología XR que resuelva problemas reales de la sociedad.
- Que esta tecnología sea accesible y fácil de usar.
- Que su aceptación no deje a nadie fuera.
Hemos elegido tres casos de uso, propuestos por la Fundación Juan XXIII Roncalli, que son estratégicos para nuestro desarrollo:
1. Terapia conductual para la desensibilización sistemática (mitigación de fobias)
El primer caso aborda la mitigación de fobias, concretamente la fobia a las escaleras. La XR permite una mayor aceptación de la intervención, proporciona sensación de seguridad (al tratarse de una simulación) y ofrece al terapeuta un mayor control del entorno. Además, supera problemas como la dificultad para imaginar la situación o la falta de generalización a la realidad.
Este entorno nos permite evaluar los espacios inmersivos, los algoritmos de segmentación para visualizar el cuerpo en tiempo real y las condiciones de red y latencia. La monitorización con biosensores ayuda a optimizar las sesiones.
Los resultados son muy prometedores. El día que una paciente enfrentó las escaleras en la vida real tras la terapia confirmó su éxito: “Subir y bajar las escaleras sola me ayuda a tener confianza en mí misma y saber que puedo hacerlo”. La terapeuta Ainhoa Fernández añadía: “Ha sido tan gratificante que me gustaría aplicarlo a otros miedos”.
2. Fomento de la autonomía en pisos tutelados
El segundo caso busca potenciar la autonomía con XR. Los pisos tutelados ofrecen convivencia con apoyo adaptado, pero su alcance es limitado. La posibilidad de ofrecer un apoyo remoto de calidad reduciría costes y recursos.
Aquí, Snowl vuelve a ser clave. Lo hemos probado durante seis meses como herramienta de asistencia en tareas cotidianas, como cocinar o usar electrodomésticos. Un residente resumía así su utilidad: “Te ve cómo cocinas para que en un futuro cocinemos solos”. El profesional de apoyo Nacho Moratinos comentaba: “Me aporta la posibilidad de estar presente, mientras que ellos no se sienten solos ni desprotegidos. Me visualizan como un avatar que repite mis movimientos y les permite sentirse más autónomos”.
Gracias a este feedback, hemos mejorado la conectividad, la calidad del vídeo, la interfaz y añadido herramientas que enriquecen la experiencia y la hacen más realista. Estas mejoras también serán valiosas en otros entornos de supervisión.
3. XR en teleformación y certificaciones profesionales
El tercer caso explora la XR en teleformación. La idea es evaluar su uso en certificaciones profesionales que mejoren la empleabilidad de personas con discapacidad intelectual.
Las gafas de realidad virtual permiten a los estudiantes experimentar entornos a los que no pueden acceder fácilmente (por ser peligrosos, costosos o con aforo limitado). Nuestra tecnología combina mundo real y virtual, permitiendo que los estudiantes interactúen con sus manos, herramientas y objetos reales enriquecidos visualmente.
Esto evita el uso de controladores o mandos que pueden dificultar la inmersión y el aprendizaje. El enfoque se está evaluando actualmente en un curso de cuatro meses sobre operaciones básicas de pastelería y cocina.
Conclusión
En el laboratorio de Realidad Extendida de Nokia, estamos orgullosos de aplicar nuestras tecnologías a un campo profundamente humano: la comunicación entre personas. Aunque el Metaverso como tal se ha desinflado, ha contribuido a popularizar las tecnologías inmersivas. Nuestro reto es demostrar que estas tecnologías pueden mejorar la vida real de las personas, no en mundos virtuales, sino en nuestro mundo, con quienes amamos y con quienes trabajamos.
Estamos convencidos de que la Realidad Distribuida será la base de una nueva generación de sistemas de telecomunicación. Gracias a nuestra capacidad de desarrollo e implementación, ya hemos demostrado su utilidad práctica. Bienvenidos al Realverso.


