La revista profesional sobre tecnología y transformación digital
Migration to Cloud Written on Blue Key of Metallic Keyboard. Finger pressing key.
Controlar los costes de la transformación digital es fácil si sabes cómo hacerlo

Miguel Ángel Pérez Arjona

Director comercial de Cloud y Ciberseguridad en Telefónica Tech

Controlar los costes de la transformación digital es fácil si sabes cómo hacerlo

Un 58% de las empresas subestiman el verdadero coste de migrar sus infraestructuras a la nube. ¿Qué factores hay que tener en cuenta a la hora de hacer números? Trabajar en la nube es ya casi imprescindible para quienes apuestan por la transformación digital, pero el asesoramiento en la migración es fundamental para simplificar el proceso. No se trata tan solo de un aspecto técnico de traslado de aplicaciones, datos y archivos. Hay que garantizar la ciberseguridad en todo el proceso, durante la implementación y también a largo plazo.

La migración a la nube es fundamental para una transformación digital con éxito. En Telefónica Tech, el holding de negocios digitales de Telefónica, hemos visto desde nuestra experiencia que operar en la nube puede eliminar los problemas que las empresas suelen tener cuando intentan mejorar sus capacidades técnicas de otra manera diferente a esta vía (cloud-first).

Pero si bien el poder de la nube es innegable, su importancia para el éxito continuo de una empresa significa que los costes de migración requieren un control prudente para evitar sobrepasar el presupuesto. Esta necesidad de un estricto control financiero no termina en la fase de implementación, sino que una vez que una empresa ha hecho la migración a la nube también es importante asegurarse de que el nuevo entorno siga siendo rentable a largo plazo.

La cabeza en la(s) nube(s)

Una migración a la nube con éxito necesita una estrategia clara que tenga en cuenta muchos pasos diferentes para iniciar, implementar y mantener las operaciones basadas en la nube. No es solo una revisión de la infraestructura existente, sino más bien un proyecto por fases que permite a las partes interesadas adaptarse y aprender del proceso. Así que, ¿por dónde empezar?

Primero, es imprescindible comprender cuáles son los costes de infraestructura existentes. Hay que mirar más allá de los aspectos obvios como hardware, licencias de software, garantías y contratos de mantenimiento e incluir cualquier coste necesario para mantener la infraestructura operativa. Por otro lado, hay que averiguar el coste de la configuración actual o cuánto podría costar en términos de productividad perdida, ya sea debido a la ejecución ineficiente de la infraestructura, al tiempo de inactividad que afecta a la capacidad de los usuarios para realizar sus funciones o a la disponibilidad de los servicios que generan ingresos en la empresa.

Una vez considerado todo esto, es posible calcular el potencial coste total de propiedad (TCO, por sus siglas en inglés de total cost of ownership) de una migración a la nube.

El asesoramiento en la migración es fundamental para simplificar el proceso

Los factores humanos del cambio

Comprender los costes iniciales y continuos de la migración a la nube es solo una parte del proceso, aunque es una parte importante. También debe considerarse el efecto a corto plazo que una migración a la nube puede tener en la productividad del equipo. Como el proceso de migración es gradual y requiere espacio para errores y aprendizaje, el equipo deberá permanecer centrado en “hacer su trabajo diario” mientras se realiza la migración. Las interrupciones suelen ser predecibles y muy leves suponiendo que el partner elegido para hacer la implementación sea de confianza.

En caso contrario, los costes pueden aumentar a largo plazo. Además, durante las primeras etapas de un proyecto o cuando se están transfiriendo aplicaciones y datos críticos también pueden ocurrir mayores riesgos para la productividad o disponibilidad y funcionalidad de algunos servicios. Este tipo de problemas, en el caso de surgir, afectan al CTO y rápidamente pueden también impactar en el resto del equipo directivo.

Hay que garantizar la ciberseguridaden todo el proceso

Por lo tanto, otro aspecto crucial de una estrategia de migración a la nube es el compromiso de las partes interesadas, tanto dentro como fuera del equipo de tecnología. La elección del partner será relevante a la hora de minimizar o eliminar las interrupciones. También hay que apuntar todas las fases de descubrimiento y planificación de las migraciones a la nube para aumentar la visibilidad y el tiempo dedicado a perfilar las aplicaciones. Y, por último, no hay que olvidar incluir a todos los implicados en las tomas de decisiones para que los procesos como la ciberseguridad y el presupuesto estén alineados con un enfoque prioritario en la nube.

Un estudio reciente de Forrester destacó que menos del 40% de las empresas cumplió o superó los objetivos que se habían fijado tanto para la migración como para los costes de funcionamiento continuos, y un 58% confirmó que habían subestimado el verdadero coste de funcionamiento de su infraestructura en la nube.

Ir rápido, pero sin precipitarse

Ser capaz de ejecutar a buen ritmo, satisfacer las demandas de los clientes más rápido que la competencia y reaccionar ante las oportunidades (y las amenazas) no es nada nuevo para las organizaciones actuales en las que la tecnología juega un papel importante. Pero la velocidad por sí sola conduce a errores, y eso también ocurre en el caso de la migración a la nube.

El objetivo final no es simplemente estar “en la nube”. La nube tiene que convertirse en el nuevo estado de facto de la empresa: un “mandato cloud-first”, como dice Forrester. Y para llegar a este estado de la forma más sencilla posible es imprescindible contar con un socio con experiencia y calificado para crear la estrategia, trabajar con los mejores proveedores para cualquier necesidad técnica y luego cumplir con el plan a tiempo y dentro del presupuesto.

La migración a la nube no es un evento puntual, sino un proceso continuo

Las empresas que eligen un partner adecuado pueden estar seguras de que empezarán el proceso en el punto correcto, lo que es más complicado de lo que parece. Mediante un enfoque estratégico y por fases de la migración a la nube se pueden identificar los elementos de la computación en la nube que pueden dar los mejores resultados para la empresa y luego aplicar este plan en función de las necesidades del negocio y de los beneficios potenciales. La migración a la nube no es un evento puntual, sino un proceso continuo, y para mantenerse ágil, seguro y por delante de la competencia es importante tener un socio que pueda ayudar a la empresa a mantener el rumbo -o a cambiarlo- según sea necesario.

Comparte
Share on linkedin
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email