La revista profesional sobre tecnología y transformación digital
08/10/2025Pioneras

Patricia Úrbez

Pionera_IT 2025 del COIT

«Hemos de crear talento curioso y preguntón, pero enfocado a resultados»

Patricia Úrbez, directora general de Sector Público, Defensa y Seguridad Nacional en Fujitsu España, ha sido galardonada este año con el premio Pionera_IT del COIT. En esta entrevista, nos desgrana su visión sobre el futuro de las actuales transformaciones tecnológicas y el papel que deben tener en ellas las mujeres ingenieras.

A lo largo de tu carrera profesional has estado al frente de la transformación digital de grandes empresas ¿Cómo ha sido esta trayectoria?

Para serte sincera, cuando me decidí por estudiar Ingeniería de Telecomunicación no tenía muy claro el contenido de las materias, más aún cuando no teníamos aprobado el segundo ciclo y parecía que iba a ser una gran aventura conseguir las homologaciones necesarias para sacarlo adelante. Éramos la primera promoción en Zaragoza, y no había tanta información como la que existe hoy para poder decidir de una forma informada cómo queremos orientar nuestro futuro.

Pero lo que sí que sabía es que yo quería cambiar el mundo. Y entre tanto, pasé de las correlaciones para calcular la función óptica del interferómetro de mach-zehnder, a coquetear con la cuántica, sin dejar de hacer ingentes esfuerzos por encontrar (sin éxito) la belleza de las matrices multidimensionales.

Pero todo esto me dio alas para entender que la tecnología es un conjunto de herramientas que cambian nuestra vida, y que este cambio ha de ser a mejor, pero además debe ser accesible a todos los colectivos, preservando nuestros derechos digitales.

Comencé trabajando en consultoría en Andersen Consulting, porque quería resolver problemas, y me di cuenta de que aún era más importante entenderlos. Inicié un periplo internacional, desde los headquarters de Mercedes Benz, trabajando en Alemania y Holanda. Reconozco que tenía más miedo que hambre, pero necesitaba conocer culturas y personas, diferentes aproximaciones a la transformación digital.

Volví a España, y me sumé al equipo de Everis, ahora NTT DATA, y ahí me concentré en el sector Público. Le vi sentido, ya que era el vehículo para democratizar el acceso a la digitalización profunda y socialmente inclusiva.

Porque la digitalización no consiste en subir reels a Instagram, en fusilarse un TFG bailando con ChatGPT, o en contar likes. La digitalización consiste en un cambio más profundo.  Y el Sector Público tiene mucho que decir.

Tuve el honor de trabajar en tres continentes, en más de 20 países, en las filas del HQ de Atos en Francia, como VP de Public, Healthcare, Transport and Defence and Homeland Security. Generé patrones, respondí preguntas.

Y ahora llevo 11 años en Fujitsu Technology Solutions, donde me incorporé para ser parte de la transformación de esta organización. Del producto al servicio, de la innovación hardware a la Inteligencia Artificial. Cuando trabajo con mi equipo, pregunto:  pero esto… ¿para qué? Y si en sus respuestas no aparece el ciudadano por alguna parte, es que el proyecto en sí no tiene sentido.

¿En qué momento crees que se encuentran actualmente las empresas en su proceso de digitalización?

Estamos asistiendo a la cuarta revolución industrial (Industria 4.0) como derivación de la tercera revolución tecnológica. Es distinta a todas las anteriores porque la dirige la sociedad, no una empresa tecnológica que quiere colocar su producto.

Es una transformación inevitable tanto en la ciudadanía como en la economía. Una revolución que ha sucedido en muy poco tiempo y ha llegado a todos los rincones del mundo.

La IA se sienta a nuestro lado en el sofá, nos recomienda la película que ver cada noche en función de nuestro estado de ánimo, nos enciende las luces, o frena en seco nuestros coches si el ADA, que no podemos desinstalar por mucho que lo intentemos, decide que nos la vamos a pegar con el coche de enfrente. Esta revolución se caracteriza por la fusión de tecnologías físicas, digitales y biológicas, impulsada por las tecnologías habilitadoras, como Inteligencia Artificial, IoT, 5G o Big Data.

Citius, Altius, Fortius. Más rápido. Más alto. Más fuerte.  Y a toda velocidad. El volumen de negocio del comercio electrónico asciende hoy en España a más de 99.000 millones de euros. En el año 2000, solo un 3% de la población compraba en la web.

Sin embargo, según un estudio de Whitelane conocido hace unas pocas semanas, solo un 2% de las empresas declaran que la IA ha transformado sus operaciones y un 15% reconoce que el impacto en su organización es significativo. Para el 83% restante, el impacto de la IA es mínimo o ni siquiera se ha adoptado más allá de las herramientas comunes como ChatGPT o Copilot.

Las empresas necesitan tecnología que les ayude a ser más escalables, a facilitarles el acceso a la innovación y, por ende, a transformar su negocio. Y no suelen tener recursos ni talento suficiente para ello.

 

En este proceso ¿cuáles son los principales retos que quedan por superar?

El primero en el que me focalizaría es efectivamente el que acabo de introducir: la escasez de talento digital. Según un estudio de DigitalES en España hay más de 120.000 posiciones pendientes de cubrir por perfiles STEM. Parecería que esto se podría resolver incrementando el número de plazas en las carreras técnicas en las universidades, pero no es tan sencillo.

Necesitamos talento híbrido. Ingenieros sociólogos, matemáticos juristas, economistas con capacidades en lingüística. Necesitamos ‘tecnólogos de letras’ para que la digitalización no quede en un mero ensayo estadístico y se imbrique en nuestra cultura. Para que todo cambio parta de un ‘para qué’, utilice un ‘cómo’ y desemboque en un ‘qué’.

 

Fomentar las vocaciones STEM es nuestra responsabilidad y tenemos que tomar el testigo de nuestro futuro

 

Hemos de crear talento curioso, cuestionador y preguntón, pero enfocado a resultados. La investigación es clave, pero la cuenta de resultados también; la creatividad sin un plan de negocio se diluye. Nuestro talento ha de ser a prueba de bombas: talento camaleónico y preparado para la autogestión personal. Porque la vida es muy larga y tiene muchos estadios. E imbrico con longlife learning.

Necesitamos replicar nuestros principios éticos, los que guardamos para la familia, en nuestro día a día profesional en todos nuestros puestos de trabajo. No se trata (que también) de acatar la legislación en materia de cumplimiento tanto en IA como en protección de datos, para preservar la identidad digital, sino de evitar trasladar nuestros sesgos a los algoritmos que programamos. Algoritmos que sin ninguna duda van a cambiar más de un 75% de las profesiones tal y como las entendemos actualmente.  Ya vamos por más de un 25%. Y lo que queda.

Como Pionera-_IT 2025 del COIT ¿cómo crees que ha evolucionado el papel de la mujer en el sector de las telecomunicaciones?

Tengo buenas y malas noticias…  Las buenas son que hoy el mundo no discrimina tanto por género en nuestro sector. Las empresas no dudan como antes de la calidad de la ejecución técnica de una mujer.  Se respeta lo mucho que tenemos que aportar para construir una sociedad más justa, más igualitaria, sostenible y creativa. Somos innovadoras, trabajadoras y aportamos una nueva dimensión al diseño tecnológico y a su escalabilidad. Somos líderes natas de equipos, mucho más que los hombres.

Y las malas… yo creo que las generaciones que se incorporan al mercado de trabajo están perdiendo el interés por las vocaciones STEM. En España, solo el 18% de los profesionales del área de las STEM son mujeres, y muy pocas adolescentes, el 0,7%, están interesadas en estudiar un grado relacionado con las tecnologías digitales, frente al 7% de los hombres.

 

 

¿Por dónde tenemos que seguir trabajando para reforzar ese papel de la mujer en nuestro sector?

No es un problema solo de género, sino también de número. No podemos permitirnos el lujo de que el 51% de nuestra población en España no tenga interés por el sector que articula la productividad de un país. Hay que comenzar en el cole, pero también en casa, ayudando a los padres a que entiendan qué puede conseguir una mujer en nuestro sector.

Pero también hay que cambiar el enfoque académico, haciéndolo más práctico y enfocado a la resolución de problemas reales de la sociedad o de las empresas, hibridándolo con tecnologías sociales, psicológicas, éticas… para comprender el papel de la sociedad en todo ello.

¿Qué actividades destacadas desarrollas desde tu iniciativa #SomosMujeresTech?

Fundamos #somosmujerestech hace casi 10 años y en este tiempo hemos hecho casi de todo. Hemos escrito artículos, pensado pequeñas y grandes ideas intentándolas llevar a la práctica, generado grupos de debate… Pero sobre todo hemos intentado inspirar. No porque seamos más altas, más guapas, ni más listas que otras, sino porque somos la prueba de que se puede llegar.

 

Las empresas necesitan tecnología que les ayude a ser más escalables y a facilitarles el acceso a la innovación

 

Yo no me perdonaría que una mujer no cumpliera sus sueños por colgarse encima de la cabeza un techo de cristal. Compartimos nuestra experiencia, nuestras dudas, nuestros momentos de flaqueo, en escuelas, colegios o en las redes, con niñas y adolescentes o con mujeres de cualquier edad que quieran reinventarse.

Particularmente, escribo cuentos tecnológicos desde una vertiente de impacto social de la tecnología; cómo hacer que sea un constructor de puentes y no de brechas para todos. Son cuentos cortos, pero muy humanos. Como nosotros, los tecnólogos, que también lo somos.

¿Crees que iniciativas como el Premio Pioneras_IT ayudan realmente a que las niñas y las jóvenes tengan más referentes para estudiar una ingeniería?

Absolutamente, todas, sea cual sea nuestra posición en el mundo de las telecomunicaciones tenemos la obligación de compartir con el resto nuestra trayectoria. Y dejar claro, a todas las mujeres, pero también a los hombres, que fomentar las vocaciones STEM es nuestra responsabilidad y que tenemos que tomar el testigo de nuestro futuro.

Creo honestamente que el Premio Pioneras_IT del COIT y de la AEIT es una fantástica iniciativa. Porque hace que hablemos de ello. Hacen falta referentes y dar visibilidad sobre lo que se puede hacer como Ingeniera de Telecomunicación. Podemos cambiar el mundo, tener un papel, una voz. Femenina. Alta y clara.

Comparte