Redacción BIT
Paco Salcedo
Presidente de Microsoft España. Ingeniero del Año 2025 del COIT
«Los Ingenieros de Telecomunicación somos los arquitectos de un mundo hiperconectado»
En esta entrevista, Paco Salcedo, presidente de Microsoft España e Ingeniero del Año 2025 del COIT, nos aporta su visión sobre un futuro digitalizado e hiperconectado, donde el despliegue de la Inteligencia Artificial y el desarrollo pleno de la nube, entre otros factores tecnológicos, marcarán la diferencia y el devenir de la humanidad en las próximas décadas.
Dada tu amplia trayectoria profesional ¿en qué momento consideras que se encuentra el sector español de las telecomunicaciones y la transformación digital?
La Inteligencia Artificial (IA) está protagonizando una auténtica revolución tecnológica, transformando la manera en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En menos de tres años, más de 1.000 millones de personas en todo el mundo han utilizado la IA en alguna forma, convirtiéndose en la tecnología de adopción más rápida de la historia.
Esta revolución supone una oportunidad única para redefinir nuestro modelo productivo, potenciar la innovación y mejorar la competitividad de todos los sectores. La clave está en aprovechar este cambio de paradigma para impulsar el crecimiento económico y el bienestar social, siempre desde un enfoque responsable e inclusivo.
España destaca internacionalmente por su dinamismo digital: es el sexto país del mundo en adopción de IA. Sin embargo, este liderazgo en uso contrasta con varios retos estructurales. Muchas empresas y administraciones aún deben acelerar su migración a la nube y la gestión adecuada de los datos para extraer todo el potencial de la IA. Igualmente, es imprescindible apostar por la ciberseguridad avanzada, la gobernanza responsable y el cumplimiento normativo para que las organizaciones puedan innovar y crecer con tranquilidad.
Pero, aunque España es el cuarto país europeo en adopción de IA generativa, ocupa el puesto 14 en disponibilidad de talento especializado. Es fundamental invertir en formación y atraer talento digital para cerrar esta brecha.
Y no hay que olvidar que solo el 8% de las Pymes españolas ha incorporado alguna solución basada en IA. Democratizar el acceso a la tecnología y facilitar la digitalización de las Pymes es esencial para que la transformación digital llegue a todos los sectores y regiones, permitiendo competir en igualdad de condiciones y contribuyendo al crecimiento y la creación de empleo.
El sector de las telecomunicaciones está en plena búsqueda de nuevos modelos de negocio, impulsados por la necesidad de ofrecer experiencias de cliente más personalizadas, automatizar procesos y ganar escala a nivel europeo.
La consolidación del sector es un debate abierto, pero lo que resulta indiscutible es el papel estratégico que pueden desempeñar los operadores como socios tecnológicos clave. Los operadores son fundamentales para desplegar infraestructuras, garantizar la conectividad y la seguridad de las comunicaciones, y habilitar servicios críticos como la IA y la nube.
Además, su cercanía al tejido empresarial les sitúa en una posición privilegiada para acompañar a las Pymes en su digitalización, facilitando el acceso a soluciones avanzadas y formación, y contribuyendo así a democratizar la innovación.
Los operadores son fundamentales para desplegar infraestructuras, garantizar la conectividad y la seguridad de las comunicaciones
¿Y a nivel internacional?
Globalmente, la transformación digital avanza a diferentes velocidades. Según el nuevo informe de Microsoft, ‘AI Diffusion Report: Where AI is most used, developed and built’, España sobresale en este contexto internacional, situándose entre los países más activos del mundo en uso real de IA, con una tasa de adopción cercana al 40%, por encima de la media europea (22%) y mundial (15%), y solo por detrás de Emiratos Árabes Unidos, Singapur, Noruega, Irlanda y Francia.
Esto refleja el dinamismo de nuestro ecosistema digital y la capacidad de España para aprovechar la IA como motor de competitividad y progreso.
Aun así, la adopción global de la IA sigue siendo desigual y está muy ligada al nivel de renta y a la disponibilidad de infraestructuras como electricidad, conectividad y computación. El reto es democratizar el acceso a la IA y garantizar que sus beneficios lleguen a todas las personas y organizaciones.
Con el fin de acelerar la adopción de IA y nube en todo el mundo, Microsoft está llevando a cabo la mayor inversión en infraestructura de su historia. En el pasado año fiscal, la compañía destinó más de 80.000 millones de dólares a la construcción y expansión de centros de datos optimizados para IA en todo el mundo, lo que supuso más del doble de lo invertido entre 2018 y 2022.
Esta estrategia abarca la creación de más de 25 nuevas regiones cloud en todo el mundo. Microsoft cuenta actualmente con más de 70 de estas regiones anunciadas y operativas en todo el mundo, lo que representa la mayor huella global de centros de datos de cualquier proveedor de nube.
Estas regiones están distribuidas en más de 60 países y abarcan todos los continentes, permitiendo el despliegue de servicios de IA y nube con baja latencia, alta disponibilidad y cumplimiento normativo local. La infraestructura global de Microsoft incluye más de 400 centros de datos interconectados, respaldados por una de las redes privadas más extensas del planeta, con líneas de alta velocidad y cables submarinos que garantizan conectividad y resiliencia.
A nivel internacional, el sector de las telecomunicaciones desempeña un papel esencial como aliado estratégico de Microsoft en la expansión y consolidación de la infraestructura de inteligencia artificial y nube.
Las empresas de telecomunicaciones colaboran con Microsoft en tres dimensiones clave. Como clientes, adoptando soluciones avanzadas de IA y cloud para transformar sus propios servicios, optimizar operaciones y ofrecer experiencias innovadoras a sus usuarios finales. Como suministradores, proporcionando la conectividad, la infraestructura de red y los servicios críticos que permiten el funcionamiento eficiente y seguro de los centros de datos y plataformas cloud de Microsoft en todo el mundo. Como socios comerciales, desarrollando conjuntamente nuevos modelos de negocio, integrando servicios y co-innovando para llevar la IA y la nube a más sectores y regiones, especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Esta relación de colaboración es fundamental para democratizar el acceso a la tecnología, acelerar la digitalización y garantizar que los beneficios de la IA y la nube lleguen a empresas y ciudadanos en todos los mercados.
La regulación europea debe ser un motor de competitividad, no un freno
En un ámbito de competencia global ¿cómo crees que debe gestionar la Unión Europea su necesidad de ganar músculo tecnológico creando un ecosistema de operadores más robusto y competitivo?
La IA es una tecnología de propósito general, por lo que su valor no está necesariamente ligado a los países que la han inventado y están desarrollándola o a los que están produciendo nuevos modelos de lenguajes.
El verdadero valor de la IA está en su adopción y aplicación a escala. Y esa es, precisamente, la gran oportunidad para la Unión Europea: impulsar el uso masivo de la IA en empresas, en Administraciones públicas y en la ciudadanía para acelerar nuestra competitividad global.
Para ello, es fundamental contar con la mejor infraestructura de IA y nube; desarrollar soluciones de nube soberana; priorizar seguridad, privacidad y gobernanza, y asegurar que el despliegue de la IA se haga de manera responsable e inclusiva.
La UE debe fomentar alianzas estratégicas con líderes tecnológicos globales que inviertan en Europa, asegurando así el acceso a las mejores infraestructuras y plataformas de nube e IA. Es fundamental fortalecer el tejido de empresas europeas que ofrecen servicios profesionales y soluciones tecnológicas, tanto para el sector privado como para las administraciones públicas.
Estos actores son esenciales para ayudar a las organizaciones a adoptar la IA y la nube a escala, generando valor añadido y facilitando la transformación digital en todos los sectores. La UE debe apoyar el crecimiento de estos proveedores, facilitando el acceso a financiación, formación y mercados internacionales.
En este sentido, Europa debe apostar por un ecosistema de empresas tecnológicas capaces de crear propiedad intelectual sobre las plataformas de nube e IA, y que puedan exportar estas soluciones a nivel global.
La regulación europea debe ser un motor de competitividad, no un freno. Europa ha demostrado con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley de IA que es posible liderar la creación de marcos normativos que protejan a los usuarios y generen confianza. Sin embargo, es crucial evitar la sobrerregulación que pueda ahogar la innovación.
En lo que se refiere al talento, la visión de Microsoft es que la colaboración público-privada y la conexión entre el mundo académico y el tejido empresarial son esenciales para cerrar la brecha de competencias digitales. Por eso, trabajamos en el impulso de iniciativas de formación, creación de hubs de innovación y comunidades de aprendizaje, así como la integración de la IA en todos los procesos educativos.
Este enfoque integral permite que Europa no solo forme a los profesionales que demanda el mercado, sino que también lidere la investigación y el desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas.
La estrategia de Microsoft se basa en la interoperabilidad, la apertura y la colaboración
¿Está la actual legislación europea permitiendo este crecimiento del sector de las telecomunicaciones? ¿Y en España?
La Unión Europea ha sido pionera en la creación de un entorno regulatorio robusto y exigente, que ha permitido a Europa posicionarse como referente mundial en protección de datos y ética digital. El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y, más recientemente, la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act) han establecido estándares globales que garantizan la seguridad, la privacidad y los derechos fundamentales de los ciudadanos. Esta aproximación no solo protege a los consumidores, sino que también genera confianza y seguridad jurídica para empresas e inversores.
Microsoft apoya firmemente este enfoque regulatorio, considerándolo una oportunidad para promover una IA segura y confiable. La compañía ha integrado principios de IA responsable en sus productos y servicios y ha lanzado iniciativas como EU Data Boundary y Microsoft Sovereign Cloud para garantizar la soberanía digital y el cumplimiento normativo en Europa.
Sin embargo, el rápido avance tecnológico exige que la regulación sea ágil, flexible y adaptada a la realidad del mercado. Existe un consenso creciente sobre la necesidad de evitar la sobrelegislación, que podría frenar la innovación y dificultar la competitividad europea frente a otras regiones.
Desde que Microsoft crea el Sistema Operativo MS-DOS, aparece Windows y sigue la aparición imparable de paquetes ofimáticos, hasta la actualidad con la computación en la nube, los centros de datos, las infraestructuras de telecomunicaciones y los cables submarinos… ¿cómo afronta Microsoft los nuevos retos que las tecnologías habilitadoras digitales nos plantean?
Al reflexionar sobre el recorrido de Microsoft durante estos 50 años de innovación, me inspira la visión y la determinación que marcaron nuestros inicios: acercar la tecnología a todas las personas y organizaciones. Aquella ambición de poner un ordenador en cada escritorio y en cada hogar, impulsada por Bill Gates, sigue viva hoy en la era de la IA y con una misión como compañía que se resume en “Empoderar a todas las personas y las organizaciones en el planeta a hacer más”.
Ahora, mantenemos ese mismo espíritu pionero al desarrollar soluciones como Copilot, que aspira a convertirse en un verdadero compañero de IA para todos, facilitando el día a día y potenciando el talento de cada persona.
Microsoft se ha consolidado como la plataforma abierta de referencia en IA, poniendo a disposición de empresas, desarrolladores y organizaciones un catálogo que supera los 11.000 modelos de IA, incluyendo modelos propios, de terceros, y de código abierto. Esta amplitud y diversidad permiten a cualquier organización elegir, personalizar y desplegar el modelo que mejor se adapte a sus necesidades, ya sea para crear copilotos personalizados, agentes inteligentes o soluciones sectoriales avanzadas.
La estrategia de Microsoft se basa en la interoperabilidad, la apertura y la colaboración, eliminando barreras tecnológicas y facilitando la integración de soluciones de múltiples proveedores, lo que fomenta un ecosistema de innovación verdaderamente global.
Si pienso en el futuro, estoy convencido de que en los próximos años presenciaremos cómo la revolución de la IA se integra en todos los ámbitos de la sociedad, generando nuevas oportunidades.
El siguiente gran salto será la computación cuántica, un campo en el que estamos plenamente involucrados gracias a un equipo de investigación puntero que ha desarrollado ‘Majorana 1’, el primer procesador cuántico del mundo basado en qubits topológicos.
Somos conscientes de que el éxito actual no garantiza el éxito futuro. Por eso, la capacidad de aprender constantemente y evolucionar forma parte esencial de nuestra cultura. Con esa mentalidad, seguiremos fieles a nuestros principios y preparados para afrontar los próximos 50 años con la misma pasión y compromiso.
¿Cómo se puede hacer para que las soluciones digitales sean más sostenibles y estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS?
La sostenibilidad debe estar en el centro de la transformación digital. Para que las soluciones digitales sean realmente sostenibles y alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es fundamental diseñar tecnologías que reduzcan el consumo energético y la huella de carbono. La IA y la nube son grandes aliadas para optimizar procesos y fomentar la innovación responsable, ayudando a empresas y administraciones a medir y reducir su impacto ambiental.
En Microsoft nos hemos comprometido a ser negativos en carbono y positivos en agua en 2030, y a eliminar nuestra huella histórica de carbono para 2050, apostando por energías renovables y la economía circular en toda nuestra cadena de valor.
Otra innovación clave es la inversión que estamos realizando en centros de datos sostenibles y energéticamente eficientes que incorporan tecnologías de refrigeración avanzada para reducir al máximo el consumo de agua y utilizan energías renovables.
¿Qué necesitan realmente las empresas, sean grandes o pequeñas, cuando se enfrentan al reto de digitalizar sus procesos y modelos de negocio?
Las empresas necesitan soluciones digitales sencillas, seguras y adaptables a su realidad, pero sobre todo requieren acompañamiento experto y formación para que sus equipos adopten la tecnología con confianza.
La clave está en contar con aliados que entiendan su sector y les ayuden a transformar la cultura interna, para que la digitalización no sea solo un cambio tecnológico, sino una verdadera palanca de crecimiento y competitividad.
En este proceso, la seguridad es un pilar fundamental. Desde Microsoft, entendemos que la confianza es la base de la transformación digital. Por eso, todas nuestras soluciones están diseñadas con un enfoque de seguridad integral que protege los datos, garantiza la privacidad y refuerza la resiliencia frente a amenazas.
Apostamos por la ciberseguridad avanzada, la gobernanza responsable y el cumplimiento normativo para que las empresas puedan innovar y crecer con tranquilidad, sabiendo que su información y la de sus clientes están protegidas en todo momento. Así, acompañamos a las organizaciones no solo en la adopción tecnológica, sino también en la creación de un entorno digital seguro y confiable que impulse su competitividad a largo plazo.
España está avanzando hacia una economía de la IA basada en la innovación responsable y sostenible
¿Vamos por el buen camino para transitar en España hacia una economía de la IA basada en la innovación responsable y sostenible?
España está avanzando con paso firme hacia una economía de la IA basada en la innovación responsable y sostenible. Los datos más recientes muestran que nuestro país se sitúa entre los líderes mundiales en adopción real de IA. Esto refleja el dinamismo de nuestro ecosistema digital y la capacidad de España para aprovechar la IA como motor de competitividad y progreso.
Sin embargo, el verdadero reto está en democratizar el acceso a la tecnología y acelerar la adopción de la IA en todos los sectores, especialmente en las Pymes. La colaboración entre empresas, administraciones y el ecosistema educativo es clave para que la innovación llegue a todos los rincones y para que la transformación digital sea inclusiva y sostenible.
¿Cuáles son las barreras y las oportunidades de esta transición?
La transición hacia una economía digital más avanzada no solo plantea retos, sino también enormes oportunidades para España. Si bien existen desafíos como la brecha de talento digital, contamos con una base sólida: infraestructuras de IA y nube de calidad, conectividad universal y un ecosistema tecnológico en crecimiento.
Los centros de datos son un pilar fundamental en este camino. No se trata solo de almacenar información, sino de habilitar servicios críticos como la IA que potencia nuestra competitividad. En Microsoft estamos invirtiendo en centros de datos de última generación en España, acercando la nube a empresas y administraciones para que puedan innovar sin límites. Esto supone un impulso económico y la generación de empleo cualificado.
La oportunidad está clara: el objetivo común debe ser convertir a España en un hub digital europeo, donde la tecnología sea motor de competitividad y bienestar. En Microsoft creemos que esta transición no es solo posible, sino que ya está en marcha. Pero existen tres grandes barreras interrelacionadas: la migración a la nube, la ciberseguridad y la formación.
En primer lugar, la aceleración de la adopción de la nube es imprescindible para desplegar soluciones de IA avanzadas, pero muchas organizaciones aún mantienen datos y procesos en sistemas heredados, lo que limita la capacidad de escalar y aprovechar todo el potencial de la IA.
En segundo lugar, la ciberseguridad se ha convertido en un pilar fundamental: la confianza es la base de cualquier proceso de transformación digital. La protección de los datos y la resiliencia frente a amenazas son requisitos ineludibles para innovar con garantías.
Por último, la brecha de talento digital sigue siendo un reto crítico: aunque la demanda de perfiles especializados en IA y cloud crece exponencialmente, aún existe un déficit de profesionales formados. Microsoft ha puesto en marcha iniciativas para formar gratuitamente a millones de personas en IA, en colaboración con gobiernos, universidades y entidades sociales, pero el reto de la capacitación masiva y continua sigue siendo clave para que la transformación digital sea inclusiva y sostenible. Se trata de no dejar a nadie atrás.
En Microsoft estamos invirtiendo en centros de datos de última generación en España
¿Como presidente de una gran empresa tecnológica, qué papel consideras que desempeñamos los Ingenieros de Telecomunicación en este proceso de transformación digital?
El papel de los Ingenieros de Telecomunicación es absolutamente fundamental a la hora de desplegar infraestructuras, impulsar la conectividad, garantizar la seguridad de las comunicaciones y avanzar hacia una economía digital avanzada.
Como destaqué en mi discurso de aceptación del Premio de Ingeniero del Año del COIT, somos los arquitectos de un mundo hiperconectado y los profesionales que hacemos posible que la innovación tenga impacto real en la economía y en la sociedad, desde el convencimiento de que la tecnología puede mejorar la vida de las personas, de manera ética y responsable.
Como Ingeniero de Telecomunicación, me siento especialmente orgulloso de formar parte de este colectivo y de contribuir al desarrollo tecnológico de nuestro país.
¿Qué le dirías a los jóvenes que están intentando elegir nuestra carrera profesional? ¿Cómo les orientarías hacia el mundo IT?
Tenemos que inspirar a una nueva generación de ingenieros. En los últimos diez años, los egresados en Ingeniería de Telecomunicación han caído un 35%, y menos del 25% son mujeres. Debemos explicar a la sociedad que desarrollar una carrera en el ámbito de la Ingeniería de Telecomunicación es apostar por un futuro donde curiosidad, creatividad e impacto social se dan la mano.
Como dijo Robert A, Heinlein, escritor norteamericano de ciencia ficción, “Los ingenieros actúan en la interfaz entre ciencia y sociedad”. Creo que facilitar esa conexión entre el mundo de la teoría científica y su aplicación práctica es nuestra principal aportación, y, a nivel personal, estaré encantado de contribuir en lo que pueda a este objetivo.
¿Qué consideración te merece el trabajo que se desarrolla desde el COIT para defender los derechos profesionales de los IT?
El COIT ha sido y es un referente en la defensa de los derechos profesionales, la promoción de la excelencia y la formación continua. Gracias al COIT, los Ingenieros de Telecomunicación contamos con una voz fuerte y respetada, capaz de influir en la agenda tecnológica y social del país. Haber recibido el Premio Ingeniero del Año 2025 del COIT y la AEIT es un honor que me llena de orgullo y responsabilidad, y que me anima a seguir trabajando en favor de la profesión.
