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Tribuna

Javier Santaolalla

Más allá de la profesión

Mi faceta como divulgador surgió durante la etapa del doctorado en el CERN. Hacía visitas guiadas al laboratorio para personas que acudían a conocer el centro

De la ingeniería a la divulgación, un viaje personal a través de la ciencia

Desde muy temprano, ya en el colegio, tenía una facilidad especial para la física y las matemáticas. Eran asignaturas que se me daban muy bien y que, además, disfrutaba enormemente. Resolver ejercicios suponía siempre un reto estimulante que afrontaba con entusiasmo. Me sentía cómodo y feliz estudiando estas materias, lo que influyó decisivamente en mi orientación académica.

La elección de Ingeniería de Telecomunicación fue, en parte, fruto de las circunstancias. Tenía claro que quería estudiar una ingeniería, aunque al principio no sabía cuál. Mi hermano comenzó a cursar telecomunicaciones y el contacto con su experiencia fue determinante. Él estaba muy satisfecho con la carrera y eso se convirtió en un incentivo importante para que finalmente me decantara por esta opción.

Mi faceta como divulgador surgió durante la etapa del doctorado en el CERN. Allí empecé a realizar visitas guiadas al laboratorio para personas que acudían a conocerlo. Desde el inicio, estas visitas me resultaron muy divertidas y gratificantes.

Explicar la ciencia

Sin embargo, lo más relevante fue tomar conciencia de la enorme necesidad que existía de explicar el trabajo científico de una manera amena y cercana. El público era muy diverso, pero en muchos casos se trataba de estudiantes que se aburrían, se quedaban dormidos o llegaban con expectativas muy bajas.

Convertir la ciencia en algo entretenido, hacerles olvidar que estaban en un entorno académico y despertar su interés se convirtió en un reto necesario. Era evidente que muchos jóvenes percibían la ciencia como algo excesivamente aburrido. Por ello, fue un auténtico lujo iniciar este camino en el CERN, el mayor laboratorio de física del mundo, y que este proyecto naciera allí con una clara vocación divulgativa orientada a los jóvenes.

La vida profesional me ha permitido conocer a personas muy interesantes que han resultado profundamente inspiradoras. Una de las grandes riquezas de este trabajo es la posibilidad de rodearse de gente muy talentosa, con proyectos creativos y enfoques diversos.

A diferencia del entorno estrictamente académico, la divulgación me ha llevado a estar en contacto constante con directores, artistas, músicos y personas creativas en general. Son personas con una forma de entender la vida intensa, profunda y muy estimulante.

Contar con un proyecto tan amplio y diverso permite compartir espacio tanto con académicos de primer nivel, incluso premios Nobel, como con artistas que aportan creatividad, sensibilidad y una manera muy particular de percibir la realidad. Rodearse de miradas tan distintas enriquece enormemente el trabajo y también la forma de entender la vida.

 

 

En todos los canales

Los libros, la presencia en redes sociales y la participación en programas de televisión y otros medios han sido pilares fundamentales de esta actividad. Siempre ha sido esencial mantener cercanía con la gente y alejarse de los entornos más académicos para llegar al público general, especialmente al más joven, que rara vez acude a museos, conferencias o congresos y se mueve en espacios más lúdicos.

La irrupción de las redes sociales y los nuevos formatos ha supuesto un gran aliado para la divulgación científica, ya que permiten comunicar contenidos diversos en entornos más accesibles, flexibles y menos rígidos.

Esto facilita de forma notable la conexión con la juventud. Para un proyecto con vocación de llegar a los jóvenes, disponer de estos canales ha sido fundamental, y las redes sociales se han convertido en un compañero perfecto en esta aventura.

 

 

La ingeniería siempre presente

El mundo de las telecomunicaciones ocupa hoy y ocupará en el futuro un papel central en la sociedad. Vivimos rodeados de ciencia y tecnología, con avances cada vez más disruptivos, desde la Inteligencia Artificial hasta la robótica, que anticipan un futuro en el que la tecnología tendrá un impacto profundo y constante en todos los ámbitos sociales.

En este contexto, las ingenierías desempeñan un papel clave en el desarrollo de las sociedades futuras. Desde la ingeniería se accede a una enorme amplitud de campos profesionales, cada vez más interconectados con la tecnología. Esto convierte la profesión de ingeniero no solo en una opción con gran proyección, sino también en una carrera extraordinariamente rica por la diversidad de posibilidades que ofrece.

Hoy en día, el ingeniero puede trabajar en ámbitos muy variados, desde el cine hasta el automovilismo, porque la ingeniería está presente en todos los sectores de la sociedad.

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