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Próxima parada: metaverso

Luis García Millán

Miembro del Grupo de Trabajo Jóvenes del COIT.

Próxima parada: metaverso

El cambio de nombre de la empresa de Facebook a Meta ha supuesto que el metaverso esté en boca de todos. Pero, de hecho, no es un concepto nuevo, y ya existen varios metaversos en funcionamiento. Eso sí, el crecimiento que se prevé es de magnitudes desconocidas hasta ahora. Y una gran oportunidad para empresas y telecos.

Cuando parecía que Facebook ya no daba más de sí y con datos de usuarios en retroceso a finales de 2021, surge un vídeo de Mark Zuckerberg hablándonos de algo llamado metaverso y del inminente cambio de nombre de su compañía. Nos situamos en octubre de 2021, Facebook pasa a llamarse Meta. Un nuevo nombre que marcará el rumbo de la compañía, y del mundo, durante los próximos años.

Poco después crecen de forma exponencial los contenidos acerca de este universo digital (vídeos, artículos, podcasts) y se disparan las búsquedas en Google de una pregunta concreta.

¿Qué es el metaverso?
El metaverso es un mundo virtual, una realidad virtual paralela en la que las personas crean su propio avatar e interactúan con otras. Existen muchos tipos de metaversos. Hablaremos a continuación de algunos de ellos.

Aunque mucha gente piense que el metaverso solo sirva para jugar, no podrían estar más equivocados. Actualmente en el metaverso hay universidades, casinos, tiendas, arte… y, lo más importante de todo, usuarios, personas del mundo real que invierten su tiempo libre en ese mundo virtual.

Algo principal que define a un metaverso es tener su propia moneda, una criptomoneda. En función de si esta moneda está controlada por un organismo o no hablaríamos de un metaverso centralizado o descentralizado.

Las gafas de realidad virtual son los dispositivos que utilizaremos para interactuar en el metaverso

Las gafas de realidad virtual
Analizando la historia pasada hasta el momento en el que Facebook cambia su identidad, tiene mucho más sentido una decisión de compra que tuvo lugar en marzo de 2014: Facebook compra Oculus. El gigante tecnológico llegó a pagar 1.450 millones de dólares por la empresa que fabricaba los dispositivos de realidad virtual.

Las gafas de realidad virtual son los dispositivos que utilizaremos para interactuar en el metaverso. Imagínate en tu sofá, con unas gafas de realidad virtual e interactuando con tus conocidos en la recreación del desembarco de Normandía o del viaje de Cristóbal Colón a América.

Aunque ya disponemos de algunos metaversos en los que este tipo de inmersión es real, aún es un poco pronto para vivir ese tipo de experiencias. Actualmente la tecnología que domina el acceso a los universos digitales son los teléfonos móviles.

Gracias a un dispositivo móvil, y a una aplicación descargada o a través de un navegador web, es posible crear un avatar, moverse por el metaverso, hacer compras o interactuar con otros usuarios.

¿Cuántos metaversos hay?
En el mundo hay más metaversos de los que puedes imaginar. Los hay con un alto nivel de desarrollo moviendo millones de dólares cada año, los hay en proyecto semilla y con grandes expectativas de crecimiento y, por último, nos encontramos con los que acaban de surgir y andan dando sus primeros pasos.

El metaverso es un mundo virtual, una realidad virtual paralela en la que las personas crean su propio avatar e interactúan con otras

Aplicaciones
Podría ser este un buen momento para valorar cuánta aceptación podría tener el metaverso y si realmente se implantará a nivel global con la suficiente profundidad como para que se convierta en un mercado interesante.

¿Podemos convencer a la gente de que dedique su tiempo libre en algo que no les aporta beneficio económico alguno? Esto ya lo hemos conseguido: fútbol, videojuegos, plataformas de series, etc. Es más, en torno a aficiones como el fútbol o los videojuegos surgen negocios como las apuestas, utilizadas por el espectador para conseguir obtener un beneficio económico.

¿Puede el metaverso competir con estos medios de entretenimiento masivos? La respuesta es sí. Es más, ya hubo en el juego Fornite un primer acercamiento con un concierto virtual en 2019. Además, estos añadidos son evidentes: mayor implicación del espectador, todo un mundo para relacionarte con personas, realidad mezclada con habilidades que jamás se tendrían en el mundo real, posibilidad de convertirse en el ser que siempre quiso uno ser, etc.

¿Puede el metaverso competir con los medios de entretenimiento masivos? La respuesta es sí

En cuanto a las aplicaciones reales son infinitas, tantas como el mundo real permite y más:

– Turismo virtual.
– Testeo de tecnología en el metaverso (gemelos digitales).
– Entretenimiento en todas sus formas.
– Reuniones virtuales.
– Bocetos de obras arquitectónicas.

¿Invertir en el metaverso?
Si le hubiésemos comentado hace 15 años a un directivo de una empresa que tendría que tener perfil en tres o cuatro redes sociales, que tendría que invertir esfuerzo en cuidar de su comunidad virtual y que, encima, pagaría a esas redes sociales para que destacaran su contenido, hubiera dicho lo mismo que si hoy le dices que tiene que comprar la parcela virtual de su empresa en Next Earth.

A día de hoy, es extraño que una empresa que quiera vender muchos productos no lo haga a través de un gran portal de comercio electrónico como Amazon o a través de su propia tienda online. Será extraño en pocos años también que un diseñador que acaba de empezar no venda sus diseños de ropa en un metaverso para que los usuarios vistan a la última a sus avatares.

Es posible generar ingresos con el metaverso: apuestas, venta de productos digitales, venta de obras de arte (NFTs) o especulación con parcelas digitales y, aunque aún no haya calado del todo, muchos early adopters ya están basando su vida en el universo digital. Aunque entrar en este mercado siempre debe hacerse con cautela, porque las estafas en estos temas están a la orden del día.

Meta prevé contratar a 10.000 personas en Europa para hacer su metaverso una realidad

El papel de los telecos
Si miramos el metaverso desde los ojos de un ingeniero, podemos detectar grandes necesidades en lo que se refiere a ancho de banda, velocidad, seguridad de la información, procesamiento de información, infraestructura tecnológica o protocolos de comunicación.

En gran medida, el 5G soluciona muchos de los problemas que tenemos actualmente para que un metaverso puro fuera una realidad: baja latencia, multitud de dispositivos conectados y ancho de banda elevado.

Respecto al resto, aún queda tecnología por desarrollar. Tanta que Meta prevé contratar a 10.000 personas en Europa para hacer su metaverso una realidad. Algunas de las líneas de investigación, ya patentadas por el antiguo Facebook, incluyen conceptos como:

– Seguimiento de la postura corporal.
– Dirección de las pupilas.
– Sistemas de sensores magnéticos.

Desde los ojos de un teleco empresario podemos ver un mercado con muchas oportunidades al que habrá que hacer un seguimiento muy de cerca y, llegado el momento, hacer la inversión
necesaria.

 

Los metaversos más interesantes

Meta de Facebook
La propuesta de la empresa Meta sigue la filosofía de sus propias redes sociales: conectar gente. La diferencia más grande es que esta conexión será mucho más real. Las personas serán capaces de interactuar entre sí en el mundo virtual.

Second Life
Este metaverso fue uno de los orígenes de la idea de tener personas conectadas a un servidor comprando y vendiendo propiedades y artículos con dinero real. Aunque se encuentra actualmente de capa caída, lleva años innovando y mejorando y es que ha tenido mucho tiempo. Second Life fue lanzado en 2003 y tiene suficiente experiencia como para convertirse en el principal competidor de Meta.

Decentraland
Si pensamos en un líder del sector al que accedemos desde un navegador web, sin instalar nada y sin necesitar unas gafas de realidad virtual, llegamos a Decentraland. No solo se trata de fácil acceso, sino que es un metaverso descentralizado. Es la comunidad o, mejor dicho, el algoritmo, el que fija las reglas de la realidad virtual o el valor de la moneda.

Next Earth
Imagina que posees la parcela virtual que corresponde al estadio del equipo de fútbol de tu ciudad y a todas las personas que quieran acceder de forma virtual les cobras un token. También podrías imponer una entrada gratuita, pero venderías los espacios de publicidad para que las marcas se anuncien. Así pues, podrías organizar espectáculos virtuales es ese estadio al que pueden conectarse personas que están presentes, físicamente o no.

Esta es la idea de Next Earth, añadir una capa digital al mundo real. Muchas empresas están ya comenzando a comprar sus sedes y ofrecer experiencias virtuales en el metaverso de Next Earth.

 

 

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