He tenido la fortuna de vivir la Ingeniería de Telecomunicación desde perspectivas distintas, pero conectadas entre sí: la docencia, la investigación, la transferencia de tecnología y la construcción de equipos e instituciones. Mirando atrás, creo que esa diversidad no ha dispersado mi trayectoria, sino que le ha dado sentido. Siempre he entendido esta profesión como una forma de contribuir y de participar en una transformación tecnológica que también es social.
Ahora que Teleco Renta está llegando a su fin, es hora de hacer balance de lo hecho y su impacto, así como del legado que deja el proyecto. Como apuntábamos en un artículo previo en el número 228 de la revista BIT, Teleco Renta nació en 2022 a partir del programa UNICO (UNiversalización de Infraestructuras digitales para la COhesión), con el objetivo de atraer talento hacia los estudios de telecomunicaciones.
Vivimos en una sociedad en constante transformación, donde las dinámicas del mercado laboral evolucionan a gran velocidad. En este contexto, reinventarse profesionalmente no sólo es una necesidad, sino una oportunidad para adaptarse, crecer y seguir contribuyendo al sector de las telecomunicaciones. Con este objetivo, el COIT lanzó la primera edición del Programa de Reinvención Profesional, enmarcado dentro de la iniciativa Talento50+, un proyecto pionero diseñado para ayudar a los ingenieros senior a redirigir sus carreras en un entorno cambiante.