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Javier Rodríguez

José Javier Rodríguez Hernández

Subdirector general Regulación de la Circulación y del Servicio del Taxi, DG Gestión y Vigilancia de la Ciudad. Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad. Ayuntamiento de Madrid.

Una visión de futuro de la gestión de la movilidad en las ciudades

La gestión de la movilidad de las ciudades es un proceso muy complejo que requiere la coordinación de numerosas entidades y agentes públicos y privados, pertenecientes a diferentes instituciones y administraciones, que actúan a distintos niveles (estratégico, táctico y operativo) para garantizar una movilidad eficiente, segura y sostenible. En el presente artículo, nos centraremos en el nivel operativo de la gestión de la movilidad competencia de la Dirección General de Gestión y Vigilancia de la Circulación del Ayuntamiento de Madrid.

La movilidad es un servicio esencial para el funcionamiento de las grandes urbes. Durante el mes de junio de 2025, en la ciudad de Madrid se registraron una media de 13.862.553 desplazamientos diarios por distintos medios de transporte (vehículo privado, transporte público y modos activos de movilidad – peatones, ciclistas, etc.-). Si consideramos únicamente los desplazamientos en vehículo privado, tanto por motivos profesionales como personales, fueron 6.260.973 desplazamientos diarios.

El cerebro de la gestión de la movilidad

El Centro de Gestión de la Movilidad (CGM) es el corazón de una infraestructura esencial que opera 24x7x365 para la gestión de la movilidad en la ciudad de Madrid. Desde el CGM se controlan todos los sistemas ITS (Intelligent Transportation Systema) de tráfico urbano y en vías rápidas (M30 y accesos a Madrid), se coordinan las actuaciones en la ciudad de agentes relevantes (policía municipal, agentes de movilidad, grúas, etc.)  y se gestionan las incidencias en la red viaria de la ciudad de Madrid, en coordinación con otros organismos con competencias supramunicipales, como la Dirección General de Tráfico.

El CGM es el responsable de generar la información sobre el tráfico que es difundida a los ciudadanos a través de diferentes canales: medios de comunicación, páginas web, redes sociales, etc.

También cuenta con una infraestructura de tecnologías de la información muy po­tente distribuida en la ciudad, que pode­mos resumir en las siguientes cifras:

  • Gestión inteligente de 2.808 cruces semaforizados, cuya regulación se ajusta a las necesidades del tráfico.
  • 81 paneles de mensajería variable, para transmitir a los ciudadanos información sobre el estado del tráfico e incidencias.
  • 300 cámaras de vídeo.
  • 500 cámaras lectoras de matrículas para la obtención de datos.
  • 8.632 espiras magnéticas para la cuenta de vehículos.

 

Los sistemas ITS del Ayuntamiento de Madrid combinan una elevada automatización, especialmente en materia de regulación semafórica, con una supervisión y control humano de las tareas críticas que garantizan la seguridad de los ciudadanos.

Sin embargo, la necesidad de una gestión de la movilidad segura, eficiente y sostenible requiere de una nueva aproximación.

 

El Centro de Gestión de la Movilidad (CGM) de la ciudad de Madrid es el corazón de una infraestructura esencial que opera 24x7x365

 

Nuevos sensores para la movilidad

La nueva movilidad ha de tener en cuenta a todos los usuarios (peatones, ciclista, vehículos, etc.) y nuevos algoritmos que prioricen formas más sostenibles de movilidad, como el transporte público, movilidad ciclista o movilidad peatonal.

Si antes los sensores se centraban en la captación de datos de vehículos, ahora es necesario analizar el comportamiento de peatones, ciclistas o usuarios del transporte público y considerarlos como usuarios de primera clase en la gestión del tráfico.

El Ayuntamiento de Madrid está utilizando algoritmos de visión artificial en la prioridad semafórica del transporte público y modos sostenibles de movilidad. Por ejemplo:

  • En escenarios de elevado volumen de peatones se está integrando el flujo peatonal como un parámetro más de los algoritmos de tráfico, de modo que se puede asignar más tiempo al peatón, reduciendo el tiempo para los vehículos, cuando las necesidades lo requieran.
  • En zonas de baja demanda peatonal, pueden generarse pulsadores de peatón ‘virtuales’ que activen la fase peatonal solo cuando haya peatones que necesiten cruzar la vía.

 

La información captada mediante visión artificial y la fusión de datos permiten una segmentación del tráfico muy fina que permite nuevas posibilidades de gestión. Por ejemplo, es posible determinar con una gran fiabilidad la fracción del tráfico compuesta de autobuses, públicos o privados, taxis o VTC, por lo que se pueden adoptar políticas de movilidad diferenciadas.

Otra fuente de datos relevante es el denominado free flow car data (datos de flujo libre de vehículos). Los nuevos vehículos generan en tiempo real datos sobre su funcionamiento (velocidad, consumo, frenada, etc.) que pueden ser utilizados para la gestión de la circulación de forma debidamente anonimizada y agregada.

 

El CGM cuenta con una infraestructura IT, sensores y comunicaciones, distribuida en la ciudad

 

Para ello es preciso crear una infraestructura en tiempo real que permita la captación de los datos, su agregación y su puesta a disposición para su consumo.

Todos estos datos procedentes de múltiples sensores (espiras, cámaras, free flow car data, etc.) permitirán obtener, mediante técnicas de fusión de datos, una imagen del estado de la circulación de la ciudad en tiempo real de la ciudad en tiempo real que posi­bilitará desplegar algoritmos cada vez más complejos y eficientes: detección automatizada de incidencias de tráfico, preaviso de congestión, etc.

 

Desplazamientos medios diarios en día laborable en la ciudad de Madrid durante el mes de junio de 2025. Fuente: Ayuntamiento de Madrid. Dirección General de Planificación e Infraestructuras de Movilidad.

 

La conducción como proceso basado en información

La conducción de vehículos es todavía una actividad humana de una gran complejidad técnica que está experimentando una evolución muy rápida. En términos abstractos, podemos diferenciar dos fases:

  • Una primera fase de planificación que consiste en la decisión de la ruta más adecuada para la realización del viaje, bien partiendo de información dirigida a las personas – planos, noticias, etc.-, bien de forma digital mediante navegadores.
  • Una segunda fase operativa que consiste propiamente en el manejo del vehículo en el flujo de tráfico, atendiendo a la señalización y sus condiciones cambiantes.

 

Centro de Gestión de la Movilidad del Ayuntamiento de Madrid.

 

Navegadores e información de tráfico

Tradicionalmente, los proveedores de infraestructuras de movilidad han generado una gran cantidad de información dirigida a los conductores a través de canales como los medios de comunicación, páginas web, redes sociales o la propia señalética de tráfico.

Por otra parte, los sistemas de navegación utilizan información cuasi estática de la infraestructura viaria, modelos de predicción de tráfico basados en datos procedentes de vehículos y las contribuciones realizadas por los conductores (sistemas colaborativos).

Sin embargo, existe todavía un gran vacío en la comunicación de información de tráfico en formato digital que pueda ser utilizada de forma automatizada por los navegadores. Es precisa la comunicación de datos por parte de los proveedores de infraestructura.

Actualmente, se está trabajando con la Dirección General de Tráfico (DGT) en el proyecto DGT 3.0 para la publicación de información digital en formato DATEX II, así como con proveedores de navegación privados, como Waze, Google y Tom Tom, entre otros, para suministrar información en tiempo real sobre el estado de las infraestructuras a través de los sistemas de navegación.

La integración de datos es un proceso complejo. Es preciso resolver cuestiones relativas la semántica de la información digital intercambiada, de forma que todos los sistemas de navegación la interpreten de la misma forma; establecer garantías de seguridad del origen, autenticidad e integridad de la información, y definir mecanismos para la realización de cambios complejos (por ejemplo, malla viaria), entre otros aspectos.

Vehículos convencionales, conectados y autónomos.

En cuanto al segundo de los procesos, el manejo del vehículo se está produciendo la incorporación paulatina de sistemas de ayuda a la conducción, lo que ha permitido conseguir en los vehículos más punteros niveles de autonomía SAE 2 (automatización parcial) o SAE 3 (automatización condicional).

Existen iniciativas de intercambio de información digital infraestructura – vehículo, como C-ITS (Cooperative Intelligent Transport Systems) en fases avanzadas de desarrollo, pero todavía no desplegados comercialmente de forma masiva. Madrid ha participado en el proyecto europeo C-ROADS para el desarrollo de este tipo de servicios.

La estandarización de los servicios C-ITS será un punto clave, así como su integración en los sistemas de ayuda a la conducción y del vehículo autónomo por parte de los fabricantes de vehículos, en un escenario de convivencia entre vehículos con diferentes niveles de autonomía.

 

Gestión de cruce peatonal mediante visión artificial.
Fuente: Ayuntamiento de Madrid. Dirección General de Gestión y Vigilancia de la Circulación.

 

Visión holística

La evolución del concepto de gestión de la movilidad trasciende la mera regulación del tráfico de vehículos para convertirse en un concepto holístico, multi-agente, coordinado mediante sistemas y procedimientos altamente automatizados para proporcionar servicios de movilidad seguros, económicos, eficientes y sostenibles.

El desafío es incorporar las nuevas capacidades que proporciona la tecnología de forma segura y eficiente con una adecuada supervisión humana de las decisiones críticas que afectan a la movilidad.

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