
Santiago Íñigo, Pablo Escapa y Ángel Pascual
Ingenieros de Telecomunicación y miembros del Grupo de Trabajo de Vehículo Conectado y Autónomo del COIT.
Avances tecnológicos en la movilidad del futuro
Vehículos autónomos y conectividad
La movilidad y los sistemas de transporte inteligentes están sufriendo una revolución fruto de las nuevas tecnologías de telecomunicación y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA), cuyo máximo exponente son los vehículos autónomos. El aumento de la seguridad y la eficiencia, la mejora del servicio ofrecido a usuarios finales y el incremento en la sostenibilidad del transporte, tanto en personas como en mercancías, son algunas de sus ventajas.
La conectividad vehicular (V2X) surge como una necesidad clave para mejorar la seguridad vial, la eficiencia del tráfico y la experiencia del conductor en un entorno más automatizado y digital, habilitando la comunicación entre vehículos (V2V), con la infraestructura (V2I), peatones (V2P) y redes (V2N); mejorando las alertas tempranas; la coordinación inteligente, y la respuesta ante situaciones críticas
La conectividad conlleva mejoras en prestaciones, permitiendo, por ejemplo, compartir la información de los sensores, en especial aquellos que manejan gran volumen de información (cámaras y LIDAR en especial). También mejora la eficacia del tráfico y permite enriquecer la lógica de la IA del vehículo autónomo (VA) con más información, evitando ‘casos singulares’: aquellas situaciones en las que la lógica del mismo no es capaz de resolver una situación de manera adecuada y que provocan una parada del sistema o riesgo de accidente.
Se pueden generar mapas de muy alta definición con gran cantidad de datos complementarios en tiempo real, enriqueciendo datos de simuladores y obtenidos de los propios vehículos circulantes. Las tecnologías de edge computing son de gran valor para procesar la información y optimizar la conectividad.
Seguridad y ciberseguridad
La digitalización del sector automotriz ha convertido a los vehículos en auténticos centros de datos sobre ruedas. Conectividad, sensores avanzados y actualizaciones remotas hacen la conducción más segura y eficiente, abriendo la puerta a nuevos riesgos cibernéticos. La ciberseguridad en la automoción se ha vuelto esencial para proteger tanto al usuario como al propio ecosistema del vehículo.
Encriptación de datos. La protección de la información generada y transmitida por el vehículo requiere sistemas de cifrado robustos. Algoritmos como AES o RSA garantizan que los datos viajen de forma ilegible para terceros, reforzando la seguridad en comunicaciones vehículo–vehículo (V2V) y vehículo–infraestructura (V2I).
Autenticación segura. Evitar accesos no autorizados es fundamental. Para ello, se emplean certificados digitales y protocolos de autenticación que aseguran la identidad tanto de las unidades de control electrónico (ECU) como de los usuarios, especialmente en llaves digitales o aplicaciones móviles vinculadas al coche.
Protocolos de comunicación fiables. Los sistemas clásicos como el bus CAN no fueron diseñados ni orientados en la seguridad. Por eso, la industria avanza hacia protocolos reforzados como CAN-FD seguro o Ethernet Automotriz con mecanismos de cifrado. Estas tecnologías buscan frenar ataques de inyección o manipulación de datos en las redes internas del vehículo.
Software en sensores. Los sensores que alimentan los sistemas de asistencia a la conducción (radar, LIDAR, cámaras…) pueden convertirse en puntos débiles si no se protegen de un modo adecuado. La validación criptográfica del firmware y el desarrollo de software seguro son claves para evitar que un atacante manipule percepciones críticas del entorno.
Actualizaciones remotas (OTA). Las actualizaciones inalámbricas permiten mantener el vehículo siempre protegido frente a nuevas vulnerabilidades. Sin embargo, si no se aplican con sistemas de firma digital y verificación previa podrían convertirse en una vía de entrada para malware.
Fallos en el sistema operativo. Los vehículos modernos funcionan sobre sistemas operativos especializados (RTOS, Linux, QNX), los cuales deben funcionar de una manera robusta, dado que cualquier fallo podría comprometer la seguridad global. Para ello, se aplican mecanismos de aislamiento de procesos críticos, sistemas de detección de intrusiones (IDS o IPS) y protocolos de recuperación segura.
En resumen, la ciberseguridad en automoción es una necesidad estratégica. Proteger datos, comunicaciones y software garantiza la seguridad vial y la confianza del usuario. Normativas como la ISO/SAE 21434 y la UNECER155 establecen el marco regulatorio que guiará a los fabricantes hacia un futuro automotriz más seguro y resiliente.
Aplicaciones de la conectividad
- La primera gran área de uso es el ‘infotainment’ (información + entretenimiento): reproducción de audio, vídeo en streaming, conectividad por internet y todo tipo de entretenimiento y juegos. Los dispositivos personales se integran con el sistema.
- Una segunda área sería las tecnologías ‘legacy’. El servicio eCall, la baliza V16, dispositivos trazadores y localizadores (tags) son algunos ejemplos.
- Otro ámbito es la localización, gestión de flotas y optimización de rutas.
- La evolución de los ADAS hacia V2X y la integración de estos sistemas en los vehículos existentes y en los autónomos es otra gran aplicación.
- Los mapas en HD, imprescindibles para vehículos conectados, constituyen otra área de interés en especial para VA. Empresas como Here, TomTom, Waymo, Baidu, NavInfo, Dynamic MapPlatform, Aptive y Mobileye, entre otras, desarrollan e integran productos en esta línea.
- La actualización de software, prestación de servicios a fabricantes y a compañías de seguros son otro campo.
Problemática actual y evolución del futuro
La inexistencia de cobertura básica en muchos viales es uno de los temas más elementales. Se requiere de puntos de actuación encaminados a identificar zonas sin cobertura (y esto es especialmente crítico en servicios tradicionales como eCall, la baliza V16). Falta obligación legal para evitar zonas ciegas y poner sobre la mesa esquemas de rentabilidad a operadores para cubrir el 100% de los viales.
No existen planes de negocios y estrategia clara en el mundo V2X, tanto por parte de las Administraciones como de los fabricantes de vehículos, lo que de cara a algunos servicios puede complicar su introducción.
La existencia de tecnologías múltiples y solapadas, sin reglamentación ni homologación, serán uno de los grandes retos del futuro, especialmente en el VA.
Con la llegada del 6G, los vehículos autónomos y conectados podrán operar con precisión centimétrica y coordinación en tiempo real, permitiendo una movilidad más confiable, colaborativa y global. Clave para ello será la gran capacidad de intercambio de datos y la posibilidad de integrar en red soluciones de IA.
La digitalización del sector automotriz ha convertido a los vehículos en auténticos centros de datos sobre ruedas
Cada vez son más las empresas con constelaciones satelitales que ofrecen mayores posibilidades de conectividad. Geespace, filial de la empresa china Geely, tiene previsto realizar una red de comunicaciones basada en satélites de órbita baja (LEO) al objeto de dotar de conectividad global a los vehículos autónomos de su grupo. A final de agosto de 2025 tenía unos 41 satélites.
No parece haber integración similar en Starlink/Tesla, a pesar de empezar pruebas en junio en Austin Texas de ‘robotaxis’ y de los planes de entrar en el mercado de Arabia Saudí (Vision 2030) con su ‘Cybercab’, al tiempo que también pretende abrir el servicio de Starlink.
En el mundo del ‘infotainment’, la European Electronic Communications Code (EECC) estableció la apuesta de la UE por el estándar DAB/DAB+ (diciembre de 2020). Algunas marcas de vehículos (Citroën o Dacia, por ejemplo) comercializan vehículos sin radio de serie y con un sistema de entretenimiento basado en la conexión de un smartphone. Puede tratarse de una nueva visión o de mero abaratamiento de costes.
SiriusXM, servicio de radio satelital para coches integrado en vehículos en Canadá y en estados Unidos. con servicio de streaming y canales bajo demanda, no parece haber replicado su modelo en otros lugares, pero en sí mismo constituye una gran revolución.
Comunicación V2X
Tecnologías habilitadoras V2X
- DSRC (Dedicated Short Range Communications) basado en IEEE 802.11p / IEEE 1609.x
- C-V2X (CellularVehicle-to-Everything) estandarizado por 3GPP (LTE-V, 5G y futuro 6G)
A pesar de haber contado con asignación de espectro desde 1999 en Estados Unidos, DSRC no ha sido adoptado oficialmente por ningún país relevante. Incluso, desde 2024 en Estados Unidos se comienza a regular la migración gradual hacia C-V2X, marcando el final del soporte institucional al modelo DSRC.
China incorporó directamente C-V2X en su programa de evaluación vehicular C-NCAP desde 2024. Europa sin embargo mantiene una posición de neutralidad, introduciendo criterios C-V2X en EuroNCAP a partir de 2024/2025.
Esta pérdida de apoyo a DSRC por parte de Estados Unidos y China representa un claro impulso al modelo C-V2X a nivel global. En todo caso, en el corto y medio plazo, DSRC debería seguir operando sobre infraestructura ya desplegada como medida de recuperación de inversión de fabricantes que adoptaron esta tecnología. Sin embargo, la evolución de los estándares y el volumen creciente de propuestas sobre C-V2X reflejan una clara preferencia tecnológica hacia esta última.
Futuro de C-V2X: 6G-V2X
3GPP introduce las primeras funcionalidades V2X en Release 14 (LTE, 2014/2015), definiendo dos modos de comunicación que se mantienen hasta hoy:
- Modo 1 (LTE-Uu): conexión V2N a través de red celular.
- Modo 2 (PC5–sidelink): comunicación sin involucración de red entre vehículos (V2V) y otros dispositivos (V2I/V2P/…).
A partir de Release 15 (5G-NR), 3GPP amplía y optimiza estos modelos para habilitar VA niveles L4 y L5 en Rel 17 y de forma amplia en Rel 18 (2024/2025).
Con Rel 17 y 18 se habilitan servicios avanzados como conducción cooperativa, sensores extendidos, conducción remota y compartición masiva de datos. Se incorporan mejoras clave en asignación de recursos, beamforming, UE Relay, eficiencia energética y uso opcional de IA/ML en la gestión de red. Estas mejoras buscan ofrecer mayor fiabilidad, menor latencia y alto rendimiento en entornos vehiculares exigentes.
Sin embargo, ante el crecimiento previsto de vehículos autónomos conectados, así como otros dispositivos involucrados, evolucionar esta arquitectura exige una alta inversión en espectro y hardware presentando serias limitaciones de capacidad a medio plazo.
A partir de releases post-2025 (6G-V2X), se propone superar estas limitaciones con capacidades nativas IA/ML, aprendizaje federado, comunicación semántica (SemCom) y redes no terrestres (NTN), incluyendo satélites y drones. Se prevé un aumento de hasta 100 veces el ancho de banda, latencias ultra bajas, mayor confiabilidad y nuevas tecnologías como NOMA, MIMO holográfico o radar dual. Estas mejoras ampliarán el potencial de las comunicaciones vehiculares y permitirá incorporar nuevas aplicaciones inteligentes de mejora de automatización, eficiencia y seguridad no modelables en releases previas.
