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Dr. Richard Benjamins

CEO, RAIGHT.ai, OdiseIA

Entonces, necesitaremos ir todos a un gimnasio mental

¿Y si la IA se generaliza aún más?

La inteligencia artificial generativa se está generalizando a una velocidad sin precedentes. Pero cuanto más delegamos en ella tareas cognitivas —escribir, razonar, decidir, crear— más riesgo corremos de atrofiar las capacidades mentales que nos hacen humanos. Este artículo plantea que necesitamos respuestas proactivas: un gimnasio para el cerebro en la era de la IA.

La IA vive una etapa de rápida expansión impulsada por avances en aprendizaje automático e IA generativa, capaces de interpretar y crear contenidos con un nivel de calidad cada vez mayor. Su adopción está transformando todos los sectores, ofreciendo oportunidades para aumentar la productividad, automatizar procesos y mejorar la toma de decisiones.

No obstante, también plantea desafíos importantes relacionados con los sesgos algorítmicos, la desinformación, la propiedad intelectual, la ciberseguridad y la automatización en el mercado laboral. Pero hay un riesgo del cual se habla poco: el posible impacto negativo de la delegación cognitiva.

Hay algo que está pasando de forma casi imperceptible. Cada vez que le pedimos a ChatGPT que nos escriba un correo, que nos resuma un documento o que nos dé tres argumentos para una reunión, estamos delegando una tarea que antes hacía nuestro cerebro. Una vez, ningún problema. Cien veces en tres meses, empezamos a hablar de un hábito. Pero si delegamos tareas cognitivas durante diez o 15 años a una máquina, ¿cuál sería el impacto en nuestros cerebros? ¿Quién se acuerda aún de los números de teléfono importantes? Casi nadie: todos los hemos delegado a nuestros móviles.

No es ciencia ficción. El MIT publicó un estudio inquietante: el uso de asistentes de IA para redactar ensayos genera lo que los autores llaman “deuda cognitiva”, una acumulación de tareas mentales no realizadas que debilita la capacidad de pensar de forma autónoma [1]. El profesor Avi Loeb fue más directo: comparó la belleza de la mente humana con la IA y no salió bien parada la comparación [2]. En el Reino Unido, dos tercios de los profesores de secundaria reportan un declive en las habilidades de escritura y resolución de problemas de sus alumnos [3]. Y la BBC tituló sin rodeos: “Los chatbots de IA podrían estar haciéndote más tonto” [4].

El principio de “úsalo o piérdelo”

El cerebro funciona como un músculo. Las capacidades cognitivas que no se ejercitan —la atención sostenida, la memoria, el pensamiento crítico, la creatividad, la toma de decisiones— se debilitan por desuso. Esto no es nuevo: es la misma lógica que llevó a los gimnasios físicos a convertirse en infraestructura básica de nuestras ciudades cuando los trabajos manuales desaparecieron y nos volvimos sedentarios.

Hoy estamos viviendo un proceso análogo, pero cognitivo. La IA generativa está automatizando el trabajo mental igual que la revolución industrial automatizó el trabajo físico. Y si entonces necesitamos gimnasios para el cuerpo, ahora necesitamos gimnasios para la mente.

La pregunta relevante no es si la IA nos hará más listos o más tontos en abstracto. La pregunta es: ¿qué hacemos nosotros mientras la IA piensa por nosotros?

 

La IA generativa está automatizando el trabajo mental igual que la revolución industrial automatizó el trabajo físico

 

Del uso pasivo al pensamiento activo

Con esta lógica nació brAIngym, una iniciativa de OdiseIA diseñada para fortalecer las capacidades mentales que pueden debilitarse por el uso intensivo de la IA generativa. La analogía es deliberada: igual que un gimnasio físico ofrece un espacio para ejercitar el cuerpo frente al sedentarismo, brAIngym ofrece un espacio para ejercitar deliberadamente la mente frente a la ‘automatización cognitiva’.

El diseño no es intuitivo ni improvisado. Se basa en una revisión de más de 50 artículos científicos sobre ejercicios que estimulan las competencias cognitivas —incluyendo literatura sobre demencia y Alzheimer— y en entrevistas con seis expertos en neurociencia, psicología y educación.

 

brAIngym es una iniciativa de OdiseIA diseñada para fortalecer las capacidades mentales que pueden debilitarse por el uso intensivo de la IA generativa

 

El resultado es un marco de siete módulos agrupados bajo el acrónimo APETECE: Atención, Pensamiento crítico, Emociones, Toma de decisiones, Experiencia profunda, Creatividad y Ética.

El nombre no es casual. APETECE significa ‘tener ganas de’, en contraste con la ‘dificultad deseada’, concepto científico que describe el esfuerzo cognitivo necesario para que el aprendizaje sea duradero. Aprender algo fácil no entrena el cerebro; aprender algo que cuesta, sí.

 

 

¿Cómo es un ejercicio de brAIngym?

Cada módulo contiene ejercicios concretos, con respaldo científico, que se pueden practicar en diez o veinte minutos. Algunos ejemplos ilustran bien la lógica del conjunto:

Atención: construir una figura de LEGO siguiendo instrucciones. Parece trivial, pero según la evidencia revisada, este ejercicio activa la atención sostenida, la memoria de trabajo y la coordinación visoespacial. La clave está en seguir instrucciones sin delegar en nadie la secuencia.

Pensamiento crítico: jugar a ‘Bad News’ [5], un juego online donde el participante aprende ‘cómo se genera’ la desinformación, poniéndose en el lugar del creador de fake news. La investigación muestra que comprender los mecanismos de la manipulación es más eficaz para detectarla que simplemente recibir correcciones.

Ética: el juego ‘Moral Machine’ [6] del MIT, que enfrenta al participante con dilemas éticos reales en escenarios de decisión automatizada. No hay respuesta correcta, pero el proceso de razonar bajo incertidumbre es exactamente lo que la IA no puede hacer por nosotros.

Creatividad: construir con LEGO sin instrucciones, o dibujar y modelar con plastilina sin tema obligatorio ni resultado esperado. El objetivo es activar el pensamiento divergente y la confianza creativa, dos capacidades que la IA generativa puede suplantar pero nunca reemplazar si las mantenemos vivas.

 

El marco APETECE de brAIngym


A Atención: ejercicios de concentración sostenida (LEGO, lectura, origami, mindfulness).

P Pensamiento crítico: razonamiento autónomo, detección de fake news.

E Emociones: regulación emocional y tolerancia a la frustración (dardos, ping-pong, baile).

T Toma de decisiones: razonamiento bajo incertidumbre (juegos de mesa, futbolín).

E Experiencia profunda: aprendizaje experiencial (tocar un instrumento musical).

C Creatividad: pensamiento divergente (LEGO libre, dibujo, plastilina).

E Ética: dilemas morales (‘Moral Machine’, clasificación de valores).

 

Una respuesta proactiva, no reactiva

Lo que hace distinto a brAIngym no es solo el contenido, sino el enfoque. La mayoría de las respuestas al impacto negativo de la tecnología son reactivas: regulamos las redes sociales después de documentar su daño en los adolescentes, prohibimos el móvil en las escuelas después de ver el deterioro de la atención. Con la IA generativa tenemos (todavía) la oportunidad de actuar antes de que el daño sea irreversible.

brAIngym no es bienestar digital, ni EdTech, ni salud mental. Es fitness cognitivo: una categoría nueva que responde a un problema nuevo. Y como toda nueva categoría, necesita que alguien la nombre, la pruebe y demuestre que funciona.

La versión 1.0 es física, como contraste con el mundo digital: un espacio con estaciones temáticas donde los participantes rotan por los siete módulos con más de 20 actividades. La versión 2.0 incorporará rutas personalizadas y un complemento digital para una experiencia híbrida. El modelo contempla colaboraciones con escuelas, empresas, instituciones culturales y administraciones públicas.

El cerebro va al gimnasio

Si la IA se generaliza aún más —y todo indica que así será—, la pregunta que debemos hacernos no es solo cómo regular los modelos o quién controla la infraestructura. Hay una pregunta más personal, más urgente y más descuidada: ¿qué le estamos haciendo a nuestra mente en el proceso?

 

Aprender algo fácil no entrena el cerebro; aprender algo que cuesta, sí

 

Los gimnasios físicos no surgieron porque alguien los impusiera, sino porque la sociedad entendió que el cuerpo necesita movimiento deliberado para mantenerse sano. Necesitamos llegar a la misma conclusión sobre el cerebro. Y hacerlo ahora, antes de que la deuda cognitiva se acumule hasta ser impagable.

No externalices tu mente.

 

Referencias


1 MIT Media Lab (2025). “Your Brain on ChatGPT: Accumulation of cognitive debt when using an AI assistant for essay writing task”.

2 “Harvard Professor Says AI Users Are Losing Cognitive Abilities”, https://futurism.com/artificial-intelligence/harvard-avi-loeb-ai

3 The Guardian (2024). “Pupils in England are losing their thinking skills because of AI, survey suggests.”, https://www.theguardian.com/technology/2026/apr/02/pupils-england-losing-thinking-skills-because-of-ai-survey

4 BBC (2026). “AI chatbots could be making you stupider. https://www.bbc.co.uk/future/article/20260417-ai-chatbots-could-be-making-you-stupider

5 Bad News game: https://www.getbadnews.com/esp/

6 Moral Machine, MIT: https://www.moralmachine.net/

 

*Nota de transparencia


Este artículo ha sido escrito con ayuda de Claude (Anthropic). El contenido, los argumentos y las opiniones son exclusivamente del autor.

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