Aragón está sentando las bases para un futuro tecnológico prometedor, donde la conectividad y las soluciones digitales juegan un papel crucial en el desarrollo económico y social de la región. Esta fue la idea central que vertebró la mesa redonda “Aragón hub tecnológico: parques tecnológicos, conectividad y soluciones digitales”, celebrada en el marco del IV Congreso de Telecomunicaciones COIT 2025 y en la que tuve el honor de participar junto a destacados representantes del ecosistema tecnológico aragonés.
Las regiones están aprovechando las oportunidades que ofrecen las telecomunicaciones y la digitalización para ser más eficientes y ofrecer mejores servicios a sus ciudadanos. En una de las mesas redondas del Congreso del COIT 2025, moderada por el autor de este artículo, se pudieron conocer los proyectos de Madrid, València y Zaragoza.
Estamos viviendo claramente una nueva era en la economía. La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en un componente esencial para el desarrollo y la innovación. En todo ello, los datos juegan un papel fundamental, y Aragón se posiciona para ello en una situación de liderazgo.
El nodo IoT (Internet of Things) fue el hilo conductor de una de las mesas redondas del V Congreso Nacional de Telecomunicaciones del COIT, un tema, como veremos, potencialmente muy ligado a la energía. Cabe destacarlo, porque el sistema eléctrico recibió varias menciones en las jornadas, comenzando por las propias ponencias inaugurales.
Nuestras ciudades se están replanteando su manera de conectar con los ciudadanos, sus procesos administrativos, su forma de gestionar el medio y su manera de conocer a los diferentes colectivos en riesgo de vulnerabilidad y los servicios sociales que necesitan. Todo ello gracias a la Inteligencia Artificial, a sus increíbles posibilidades y a su disponibilidad a costes asumibles.
La digitalización de los entornos urbanos ha dejado de ser una promesa para convertirse en una presión operativa constante. En las ciudades hemos pasado de luchar por la cobertura a luchar por la capacidad. El crecimiento exponencial del tráfico de datos, el vídeo en alta definición y la masificación del Internet de las Cosas (IoT) han desbordado el modelo tradicional.
“No nos disgusta el cambio, nos disgusta que nos cambien”. Esta reflexión captura perfectamente la paradoja de nuestro tiempo: vivimos en una era de transformación tecnológica sin precedentes, donde la Inteligencia Artificial (IA) generativa está redefiniendo cómo trabajamos, cómo nos relacionamos y cómo vivimos en nuestras ciudades.
La movilidad y los sistemas de transporte inteligentes están sufriendo una revolución fruto de las nuevas tecnologías de telecomunicación y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA), cuyo máximo exponente son los vehículos autónomos. El aumento de la seguridad y la eficiencia, la mejora del servicio ofrecido a usuarios finales y el incremento en la sostenibilidad del transporte, tanto en personas como en mercancías, son algunas de sus ventajas.